21 septiembre 2005

"De blogs desalmadas y escritores en ciernes..."

Blogger

Tuvo que llegar el día en que lo convencieran de abrir un blog; él se resistía al principio: primero quería escribir textos que valieran la pena de publicarse y luego darlos a conocer; además, publicar electrónicamente no le sabía a publicación: quería verse más bien impreso en tinta y papel. Terminó cediendo, a instancias de sus amigos, ante la idea de miles, millones de potenciales lectores día a día. Entró a una página donde alojaban blogs, se registró, eligió plantilla y listo: ya tenía un blog.

Abrió con un texto donde mezclaba sucesos reales con ficción; le entusiasmó la respuesta: unos ocho comentarios dándole la bienvenida; sin embargo, no tuvo tiempo de subir la siguiente nota sino una semana después, debido a las lecturas, los amigos, el amor. Se trataba, esta vez, de un refrito de un cuento de baja calidad que había publicado hacía dos años en una revistilla que él mismo había editado junto a un puñado de amigos. Tres días después revisó el blog y aún no tenía ningún comentario. Se lo explicó diciéndose que los lectores esperaban más luego de su primer texto; el segundo, en comparación de aquél, era francamente malo. Sin embargo, sólo unos tres días después escribió un nuevo trabajo.....


Si quieren leer el resto de la historia, pinchad este link y entrareis a la blog de mi viejo compinche del antiguo foro de Clubultura, Diablo Guardián, ahora archiconocido en el universo bloggero como Javier Munguía.

1 Comments:

Blogger SALOMÓN BORRASCA said...

BOLETÍN DE PRENSA No. 01

Antes de creada la Internet la propiedad intelectual era rigorosamente respetada por editoriales, disqueras y demás empresas que dependían del talento artístico. Aparecida la web, sus propietarios se convirtieron en las únicas personas con licencia para violar todas las normas de propiedad intelectual. Muchas editoriales quebraron al igual que sus autores, pues tan pronto salían los libros al mercado su contenido aparecía publicado en blogs con editores desconocidos, esto desde luego con total complicidad de Google, que entre otras cosas estimula a crearlos. Google es el mayor pulpo de la piratería, y ha llegado la hora de que escritores, poetas y editores de libros tomemos cartas en el asunto. Google no se puede escudar en el pluralismo de la web para violentar descaradamente la propiedad intelectual. Se debe legislar al respecto, alguien los tiene que poner en cintura, pues Google se está convirtiendo en una amenaza para el talento artístico. Anuncio la creación de un sindicato de escritores de blogs, pues nuestro trabajo merece respeto. En el caso particular he visto como muchas de mis historias eróticas aparecen en diferentes blogs con títulos diferentes y omitiendo mi nombre como autor.
SALOMÓN BORRASCA

9/4/08 16:30  

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