14 enero 2007

Cincuenta y tres años esperando El amor en los tiempos del cólera . . .

Atención: si no has leído El amor en los tiempos del cólera y tienes intención de hacerlo, no leas esto, porque te enterarías del final. Y si te da igual enterarte, pues no sé a que esperas para leerlo..


Algo más de cincuenta y tres años ha tenido que esperar Florentino Ariza, hombre mujeriego para entretener su vida objetivada en una sola mujer, para tenerla, sí, para tener a Fermina Daza. Sí, es mujer con carácter, esa chica decidida de la que se enamoró repentinamente, a la que buscaba en la sombra durante todo el transcurso de sus respectivas vidas... Y ahora ya la tiene.

Ha tenido que morir Juvenal, ha tenido que pasar más de un año de cartas de Florentino desde la muerte del marido, ha tenido que ganarse la confianza, no solo de ella, sino de su hijo, ha tenido que esperar tanto... pero por fin es suya. Me alegraría pensar que ese barco en el que termina la historia y en el que pretenden pasar toda la vida, atravesando el río sin caimanes, sin manatíes, ya sin árboles, no dejara nunca de navegar. Al menos esa es la intención de Ariza.


Ancora insieme (di Salvo Zannelli)


Sí, Florentino ha tenido que esperar mucho la muerte de un hombre al que yo pienso que odiaba sin odiar. Odiaba su vida, que tuviera a la mujer de sus sueños, pero no le odiaba porque admiraba la amabilidad de ese hombre, su porte, lo que había hecho por el pueblo.. un hombre admirable. Pero eso no importa, Florentino tiene que aprovechar su oportunidad, y me alegro. Felicidades, amigo...

12 Comments:

Blogger Ofelia Lopez Pez said...

Ariza no odiaba, no creo que fuera capaz de hacerlo...Es el hombre que espera alimentando ilusiones...

15/1/07 15:08  
Blogger El Alde said...

Por eso precisamente digo que odiaba sin odiar. Claro que en realidad no lo odiaba, pero yo creo que odiaba esa situación, el ver a su amor con otro hombre, por eso tenía la convicción de que, a pesar de ser un gran hombre, tenía que morir. Un saludo

15/1/07 15:22  
Anonymous Apostillas literarias said...

Más que odiar creo que le intrestecía e incomodaba esa situación, pero no la odiaba.

Me ha gustado la frase "odiaba sin odiar" ¿cómo será eso?

15/1/07 15:37  
Anonymous Apostillas litrerarias said...

dice "entristecía".

15/1/07 15:38  
Blogger El Alde said...

Pues yo sí pienso que odiara sin odiar. Es como si pensara, "¡Dios! Odio a ese hombre, tiene a la mujer de mi vida, es de él, y a mí solo me queda esperar su muerte para tenerla" ¿Es para odiar o no la situación? Seamos realistas, el odio es un sentimiento que no siempre es malo en pensamiento, otra cosa es cuando se convierte en acción y produce daños. No es malo odiar porque muchas veces el odio nos mantiene vivos, y ese "odio" (que sé perfectamente que en el libro no se dice abiertamente, es una deducción mía que puede ser errónea, no lo niego), sí, odio entrecomillado je je, hace a Florentino ser fuerte para poder esperar la muerte de Juvenal y poder tener a Fermina.
Es también, por tanto, un odio más cercano a la envidia que a su significado como tal.

Un abrazo

15/1/07 17:53  
Blogger Antonio Araiza Aullido said...

Mi querido Alde gracias por la visita y bueno las imagenes si hay algunas que son mias pero son contadas... pero los textos si son mios exceptuando uno que otro que por lo general son canciones que me gustan pero siempre hago la aclaracion de que no son mios .

Gracias por los comentarios espero te sigan gustando los poemas que son resultado de mi diario vivir.

Saludos
Antonio

15/1/07 22:44  
Blogger El Alde said...

No me des la gracias, Antonio, jeje, si los post son buenos son buenos. Un saludote

16/1/07 21:03  
Anonymous Liebre de Marzo said...

odiar sin odiar. Es posible. Por supuesto. Y hermosa la frase. Yo también creo que odiaba sin odiar. La mujer que amaba sentía hacia él, grima. Creo. Y además pertenecía a otro hombre. Como me gustó aquello de que sus telegramas eran declaraciones de amor. A veces creo que el comienzo del libro me persigue. Y él siempre esperó. Prefería esperar y que su felicidad fuera tardía y corta a no tener nunca esa dicha.

26/1/07 13:27  
Blogger El Alde said...

Gracias por el comentario. Ha sido un libro que ha dejado una buena huella en mí.

Un saludo

27/1/07 20:29  
Anonymous Liebre de Marzo said...

A mi también me dejo una profunda huella, incluso pensaba que el amor consistía en eso: en que no te correspondieran a la primera, ni a la segunda..., que había que sufrir. Me maravillaban los almendros en flor como nunca antes... hasta que el amor no correspondido estuvo a punto de arruinar mi salud. Pero sigue gustandome el libro y los almendros en flor... Saludos

29/1/07 08:58  
Blogger El Alde said...

Aún así el amor casi siempre es sufrimientos. Un comentario muy bueno. Saludos!

29/1/07 17:56  
Anonymous Anónimo said...

Aun no acabo el libro pero me parece increible hasta ahora. La verdad es que la historia cautiva a cualquiera: un amor que permanece joven mientras dos cuerpos se marchitan con el paso del tiempo....

15/8/08 02:48  

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